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“Cobardes y Obedientes”

vanora

Te felicito, tal vez te creas el ciudadano ejemplar;
Quién nunca puso el grito en el cielo
en nada de lo que se le puso por delante.
Era todo cuestión de sentirse alguien,
seguro, arropado, con cascarón.
La voz templada y exiliada del León,
se quedó en el proyecto Tortuga.
Que no se nos olvide situar el tablero,
crear brevemente una sintaxis codificada.
Que no se nos olvide la humanidad de lo tocado,
y que de todo ello, verdad es nada.
Y con un renglón ensuciado de una pura verdad,
el mundo sigue estando igual de vacío.
Parece que funciona todo como la gravedad misma,
atrayéndonos un poco más hacia el civismo estúpido.
Y mientras tanto, los que no hacemos nada
somos los gorilas que no dejan pasar a las oportunidades.
Las historias de cama deberían dejar la silla política,
o abrir paso al adiós del si eres falda o pantalón.
Las historias del éxito por el colchón y el guisante,
abrirlas hacia el éxito por el libro y el insomnio.
Qué incrédulos los que pensaron en enterrar el Arte;
por ahora, más que nunca, se está Reproduciendo.
Estamos renaciendo de esta hambruna intelectual,
creando cultura clandestina, la que derrote la censura.
Siempre habrá corazones con arterias en los lienzos,
madres y padres pariendo versos,
instrumentos que anuncien otro de nuestros movimientos,
pantallas que se llenen con sus biografías de olor a palomitas.
Qué imbéciles somos ante la vida
Nos pasamos la vida complaciendo los sueños
de los niños que una vez fuimos todos.
¿Dónde estás, Niño?
¿Por qué no estás aquí, creyendo conmigo?
Te felicito, ahora ya no sostienes un arma de juguete,
te has convertido en un niño cobarde y obediente.