Etiquetas

,

Naciones oscuras

Cada vez que Kissinger (Alemania, 1927) bajaba la persiana de su despacho se producía un golpe de estado. Feo, judío y sentimental hubiera escrito Valle. Leo, propuesto por Península, preciosa edición, puño negro sobre fondo rojo, como si fuera un Matisse o un affiche de la III Internacional, elogiosas citas de Galeano y Wallerstein, lo he cogido (prestado) de la caja de las muestras, Las naciones oscuras de Vijah Prashad, quizá uno de los mejores ensayos que se publicarán (sospecho) este año de Nuestro Señor de 2012. El libro es una documentada historia del Tercer Mundo, de una parte (esperanza y horror) de nuestro siglo XX, de la descolonización, los movimientos de liberación nacional y de tantas cosas que hemos vivido y, en su día, entendimos al revés, si acaso comprendimos algo. Allende y Kissinger: Pinochet, por ejemplo. Anagrama reedita Juicio a Kissinger de Christopher Hitchens y tengo sobre la mesa, en verdad estoy sentado en la escalera, para qué mentir, China (Debate, 2012) del ex Secretario de Estado de Nixon y Ford. Curiosa dedicatoria: «Para Annette y Óscar de la Renta». Serán amigos de Henry (nacido Heinz). Esta visto que a los hacedores —sean modernizadores de lo patrio o geoestrategas mundiales (Operación Cóndor, entre otras)— les da, una vez retirados de la primera línea pública (siguen en activo, obvio), por la alta costura o el diseño, entre étnico y urban fashion, de joyas. Estos días ando preocupado por mi futuro laboral. El día que deje la custodia editorial o me despidan (reformado) decidiré. Dudo entre hacerme tonto de tertulia o aprendiz de nada. Pediré consejo a Meister Heinz (Henry) Kissinger y quizá, con suerte, acabe en el Club Bilderberg. También tendrán vigilantes, digo yo.

Anuncios