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Manuel de la Fuente ABC

¿El Siddharta de Herman Hesse, dónde? “Dónde va a ser en el Libro de Bolsillo Alianza”. Así era una conversación entre dos precoces lectores, allá a finales de los sesenta y en los setenta.

En esas pequeñas joyas (bueno, no todas pequeñas, que también estaba “En busca del tiempo perdido” de Proust, en sus siete tomazos) estaba casi todo lo que un aficionado curioso que a menudo había oído campanas y no sabía muy bien dónde quería encontrar para ir llenando y rellenando su incipiente biblioteca.
El Libro de Bolsillo nació en 1966 y además de su comodísimo formato y su no menos comodísimo precio, contaba también con aquellos rompedores diseños de portada creados por Daniel Gil. Inolvidables. Memoria sentimental y cultural de un tiempo irrepetible, compañeros de tantos viajes emocionales y literarios, los Libros de Bolsillo de Alianza quieren seguir siendo palpitante corazón de nuestro mundo editorial, a pesar de los difíciles e inciertos tiempos que vive todo lo que tenga que ver con el papel impreso.
Por ello, Alianza ha decidido realizar un lavado de cara a su hijo predilecto, y, como explica su Directora Editorial, Valeria Ciompi, se pretende “recoger el testigo de una biblioteca que siempre fue rompedora, y seguir siendo fieles a un catálogo de obras y de libros que forman nuestras señas de identidad cultural, y reivindicar obras de referencia del discurso cultural universal, sin olvidar, por supuesto, las primeras ediciones ni las nuevas traducciones”.
Lavado de cara
Para este valiente lavado de cara se ha contado con uno de los mayores expertos del diseño editorial español, Manuel Estrada, quien al frente de su estudio ha trabajado durante dos años en el proyecto. Un proyecto para el que, incluso, se ha consultado a numerosos libreros. “El diseño no es, ni debe ser, lo más importante -destaca Estrada-, pero sí es trascendente en un segundo plano. Que un libro sea atractivo y manejable, sobre todo si tenemos en cuenta lo mucho que se lee en el transporte público, es necesario. Quizá, el libro de bolsillo sea la principal baza para que perviva el libro impreso”.
Los cambios en la colección no son radicales, pero sí apreciables para seguir defendiendo y apostando por el libro como objeto único. El popular logotipo se ha estilizado y aligerado, se ha elegido una letra Garamond Simoncini, ligera, delicada y de mejor legibilidad, y también ha aumentado un poco el ancho del formato. Otros pequeños detalles técnicos y estilísticos completan la nueva oferta.
Entre los primeros títulos de este reestreno encontramos clásicos del siglo XX, como “El señor de las moscas”, de William Golding; “El arte de envejecer”, de Schopenhauer, inédito y novedad absoluta en la Biblioteca de Autor; “El guardián entre el centeno” y “Levantad, carpinteros, la viga del tejado”, de Salinger; una traducción inédita de “Tiempos difíciles”, de Dickens, y también por primera vez en la colección, “El capital”, de Karl Marx. El Libro de Bolsillo de Alianza cambia de cara, pero no cambia de alma. Todo un mundo en el bolsillo.
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