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“Nota portuguesa”

manuel-fernc3a1ndez-cuestaCuento baldosas, el que pisa raya pisa medalla, el que pisa cruz pisa a Jesús (el nacional-catolicismo, ay, escondido en las pequeñas cosas, gestos distraídos, en los ideologemas), ojeo libros (leo alguno, si se deja) y encuentro -como en las malas novelas- un papel arrugado, el inevitable manuscrito perdido. Transcribo: “Su cabeza golpeó el suelo con violencia. En ese instante, mientras sus compañeros de pelotón corrían hacia el puerto, Joao recordó el olor de su pelo, el sabor de su piel. La canción de Zeca Afonso, Grândola Vila Morena, había sonado de madrugada en Radio Renascença. Las unidades actuaron con rapidez y, horas después, la capital estaba controlada. Aquello parecía organizado con sentido estratégico. Sin disparos, el régimen de terror impuesto por Oliveira Salazar y su sucesor, desde 1969, el doctor Marcelo Caetano, se derrumbaba. En medio de la algarabía de risas y uniformes, Joao, veintidós años recién cumplidos, hijo mayor de Joao Almeida y Ermelinda Fortes, nacido en Moure, soldado de la 2ª Compañía de Artillería del Batallón Duque de Leça do Bailio, perdía la vida. Algunas mujeres arrojaban claveles rojos, ventanas y balcones, al paso de la tropa. Los blindados recorrían las avenidas de la capital con aire de futuro. Subidos en las torretas, falso aire marcial, niños felices agitaban banderas. Joao tenía veintidós años y ninguna esperanza de vida. Al bajar del camión siguiendo la voz de mando del teniente tropezó. Nadie se dio cuenta.” Aquí termina el texto. Una pena. En 1984, diez años después de la Revoluçao dos Cravos, el instante mítico -25 de abril- de la fraternidade, la voz de Siniestro Total cantaba “menos mal que nos queda Portugal.”