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Rebelión / Gara

La polémica Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) del PP ha vuelto a recibir la mayor subvención otorgada por el Gobierno del PSOE a fundaciones dependientes de partidos políticos. La ayuda más voluminosa para el entramado de José María Aznar asciende a 2.861.302 euros, casi 500 millones de las antiguas pesetas, y se justifica sólo por la realización de cursos o charlas por parte de una fundación que presume de su «estructura muy reducida» y que ataca con saña al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

El Boletín Oficial del Estado español acaba de publicar la concesión de subvenciones a asociaciones y fundaciones dependientes de partidos políticos para este año 2008. Se trata de la ayuda más importante concedida a estas entidades reguladas legalmente y de las que casi ningún partido prescinde. El motivo parece claro viendo la enorme tajada presupuestaria que alcanzan estas ayudas: sólo este bloque principal suma un total de 7.053.932 euros. Una cifra muy elevada que contrasta con la sencillez de los trabajos subvencionados: básicamente, seminarios y publicaciones.

Pero, al margen de la cuantía global, llama poderosamente la atención el detalle del reparto de las ayudas. Y es que, como ocurriera el año pasado, a la cabeza vuelve a situarse la Fundación para el Análisis y los Es- tudios Sociales (FAES) presidida por José María Aznar y ligada al PP, que a estas alturas necesita poca presentación. Se acaba de embolsar una partida de 2.861.302,29 euros para su «programa de actividades para 2008», por encima de la histórica Fundación Pablo Iglesias del PSOE. A años luz queda la subvención a asociaciones como la Fundación Sabino Arana del PNV; la entidad presidida por Juan María Atutxa ha logrado del Ministerio de Cultura casi treinta veces menos dinero que la FAES.

Esta partida, aprobada el 22 de julio pasado por el Ministerio de Cultura, es la más cuantiosa pero no la única, ya que durante el año se entregan otras subvenciones por diferentes conceptos. Por ejemplo, también recientemente ha aparecido en el Boletín Oficial una ayuda de 940.500 euros para la FAES justificada por la realización de cinco programas de enunciados casi idénticos. En este caso, la subvención procede del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación. La fundación de José María Aznar vuelve a llevarse más dinero que la Pablo Iglesias. Y, por dar otro dato clarificador, esta ayuda sectorial a la FAES es casi diez veces mayor que la concedida a la Sabino Arana para todo su programa anual.

Ya el año pasado la fundación de Aznar, considerada como el búnker ideológico de la ultraderecha, estaba a la cabeza en este ranking, con un volumen de ayudas similar al actual. Pasados doce meses y pese a la inyección constante de dinero estatal, en la página web de la FAES sigue leyéndose que la suya es «una estructura muy reducida, formada por los responsables de las diferentes áreas y un pequeño staff de apoyo. FAES ha escogido un modelo flexible, basado en colaboradores. Varios miles de especialistas colaboran habitualmente con la Fundación en sus diversas actividades»

La FAES cuenta con una trayectoria corta, pero en la que ha dado mucho que hablar. Si bien se fundó hace 19 años, fue en 2002 cuando se convirtió en la plataforma de fusión de todas las fundaciones de la órbita del PP, entre ellas Humanismo y Democracia, que ha sido investigada por irregularidades en la gestión de ayudas públicas en Nafarroa y en otras comunidades autonómas. La FAES se presenta a sí misma como un think tank al estilo estadounidense, una entidad de reflexión destinada a surtir ideológicamente al PP. Sin embargo, sus aportaciones a veces han sido críticas incluso con este partido, especialmente en los momentos en que la dirección que lidera Mariano Rajoy ha rebajado la línea de enfrentamiento con el PSOE.

Un curso monográfico contra el PSOE . A modo de ejemplo, desde ese búnker uno de los «colaboradores» de la FAES ha advertido a Rajoy contra la tentación de llegar a entendimientos con José Luis Rodríguez Zapatero. Miquel Porta escribía en los denominados «Cuadernos de Pensamiento Político» de la FAES que «si el PSOE propusiera un pacto de Estado sobre determinadas cuestiones, habría que tener cuidado con lo que llaman el ‘abrazo del oso’».  El think tank de Aznar se ha caracterizado por su furibunda oposición al Ejecutivo de Zapatero y ha marcado claramente las líneas rojas a Rajoy, pese a que la fundación dependa del PP. Esta actitud fue especialmente notoria en los dos años de proceso de negociación Gobierno-ETA, pero una vez acabado éste la FAES no relaja su papel de vigía siempre alerta contra cualquier perspectiva de solución política. Así quedó de manifiesto en el curso de verano que la fundación celebra en la primera quincena de julio, y que en esta ocasión arrancó con la noticia del rescate de Ingrid Betancourt, secuestrada por las FARC. La noticia condicionó las jornadas e hizo que la FAES cambiara sobre la marcha el guión previsto para dar total centralidad a la cuestión del rechazo a la negociación para resolver conflictos políticos.

Así, José María Aznar improvisó un discurso para subrayar que «hoy es un gran día para todos los que nunca hemos creído en la claudicación frente al terror, en las políticas de apaciguamiento del terrorismo y en las negociaciones políticas con los terroristas». «La liberación de estas víctimas nos ratifica en que el enemigo es vulnerable. En que si bien los enemigos de la libertad no descansan en su afán opresor, podemos vencerles», añadió el ex presidente español. Dos días después volvió a intervenir, en presencia del ministro de Defensa de Colombia, para reiterar que «nunca he creído en la claudicación ante el terror ni en negociaciones políticas con los terroristas, ni en Colombia ni en ninguna parte; lo hice cuando tuve la responsabilidad de presidir el Gobierno español y lo hago ahora, desde esta fundación». Y en el discurso de clausura del curso recurrió de nuevo al monotema: «Colombia nos ha dado la oportunidad de reiterar nuestra confianza en el Estado de Derecho y en el imperio de la ley frente al terrorismo; ha prevalecido el compromiso de derrotar al terror sobre los entusiastas del apaciguamiento», dijo.

Al margen de esta cuestión central, lo cierto es que el curso en su conjunto estuvo destinado a censurar las políticas del Gobierno del PSOE en todos los terrenos. Sin abandonar la cuestión de la estrategia a seguir en Euskal Herria, la FAES dio voz a Jaime Mayor Oreja, Jon Juaristi, Cristina Cuesta, Mari Mar Blanco o Cayetano González para que acusaran al Gobierno de Zapatero de poner en riesgo la unidad estatal o de humillar a las víctimas de ETA entre 2005 y 2007. Otros ponentes de renombre, como Mario Vargas Llosa, llegaron a la sierra madrileña con idéntico objetivo: el escritor peruano censuró duramente a Zapatero que «vendió armamento a Hugo Chávez». Y el resto descalificó la política del PSOE en ámbitos como la economía, la inmigración o incluso las lenguas minorizadas.

El vídeo del 11-M . La FAES, en realidad, siempre ha abierto brecha para que el PP se situara contra el PSOE, incluso en temas tan escabrosos para los propios intereses de Aznar como los atentados del 11 de marzo. El caso más claro fue el de marzo de 2005, cuando la fundación presentó a bombo y platillo el vídeo titulado «Tras la masacre», en el que a quien acusaba de mentir sobre la autoría de las matanzas era… al PSOE.  Mariano Rajoy tuvo que seguir esa estela y justificar públicamente el vídeo señalando que «si Zapatero no fuese tan sectario, probablemente no le pasarían estas cosas», aunque resultó significativo que evitara expresamente avalar el contenido de la polémica cinta. El entonces portavoz del PSOE en el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba, recurrió a la famosa frase del entrenador de fútbol John Benjamin Toshack y consideró la reacción de Mariano Rajoy como una prueba clara de que el PP «corre como pollo sin cabeza» detrás de la FAES.

Tres años después, tras un periodo en el que desde su tribuna se le ha llegado a acusar de cosas como «formar una Unión Temporal de Empresas con ETA», la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales vuelve a ser la más premiada económicamente por los diferentes ministerios del Gobierno del PSOE. Y Mariano Rajoy puede jactarse, como ha hecho en la clausura del curso de verano de 2008, de que «FAES ha logrado protagonizar el debate ideológico español durante todos estos años». Sin duda, todo un signo de los tiempos.

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