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México, D.F. a 19 de junio de 2008.

A quien corresponda,
La Elipa de Colores

Mi nombre es Manuel Pujol Baladas y me dirijo a usted muy sorprendido e indignado por el artículo que publica en su blog con referencia a la edición impresa y electrónica del Periódico ABC emitida los días 30 de mayo, 8 y 12 de junio del presente año en la sección “Cultura” bajo el título “Un Salvador Dalí más falso que Judas”.

El motivo de mi sorpresa es la falsa cita que emite el corresponsal Manuel de la Fuente y usted reproduce en su blog. Poniendo en mi boca las siguientes palabras bajo el subtítulo de “El timo de la estampita”: “Gala me telefoneó, dijo Manuel Pujol Baladas, alias El Joven Dalí. Estamos desesperados, tienes que ayudar a Dalí. Eres un buen pintor. Haz algunas obras surrealistas en el famoso estilo Dalí de los años cuarenta. Te pagaré muy bien y tendrás el mundo a tus pies”. Tranquilos, que hay más. Fue un timo muy complejo –continúa Manuel Pujol Baladas, El Joven Dalí-. Gala y Dalí inundaron el mercado de dalís falsos-falsos, yo cobré cuatrocientos dólares por un Dalí surrealista. Mis cuadros surrealistas están expuestos permanentemente en grandes museos de todo el mundo. El 75 por ciento de los dalís son falsos-falsos”

El motivo de mi indignación es la publicación en su medio de estos comentarios sin fundamentos y que demuestran una falta de rigor en la investigación.

Quiero atestiguar que:
– Jamás tuve esta conversación con Gala ni con ninguna persona involucrada en el mundo Dalí.
– Nunca he declarado que Gala y Dalí hayan invadido el mercado de falsos dalís.
– No me consta la falsedad de los cuadros de Dalí expuestos en Museos y Fundaciones; en cambio si me consta la falsedad de las declaraciones del señor Stan Lauryssen a quien jamás conocí y se atreve a inventar conversaciones conmigo.
– Me encuentro viviendo en este maravilloso país que es México, con calidad de residente, y con un trato maravilloso por parte de autoridades locales y la Embajada Española en México quienes colaboran en proyectos culturales de mi creación.
– Que viajo a España tres veces al año para visitar familia y para dar seguimiento a proyectos con instituciones culturales de mi país.
– Nunca fui detenido ni mucho menos visitado la cárcel.
– Que fui absuelto en 1996 de todos los cargos y declarado “no culpable” (inocente) de las falsas acusaciones de las que fui inculpado por denunciar, por propia voluntad, el engaño y la corrupción del negocio en el mundo Dalí.
– Que mis declaraciones provocaron que un comprador de “Dalís” instara a juicio pues mis declaraciones le afectaron a sus operaciones de venta.
– Que mi abogado para el juicio fue el decano en aquel momento del Colegio de Abogados de Barcelona: Don Octavio Pérez Vitoria.
– Que ni el entorno de Dalí ni el mismo Dalí pusieron demanda contra mis declaraciones.

Por el hecho de mi denuncia, la mafia que vivía de las falsificaciones, gente como el señor Lauryssens, continúan atacándome con el falseamiento de la información en diversos medios. Presumo que serán responsables de estos ataques quienes tenían Dalís falsos y pretendían venderlos como buenos.

Sorprendentemente, lo que considero un gravísimo error por parte de su medio de información es que se hace responsable de publicar esta falsa declaración cayendo en una inculpación difamatoria hacia mi persona, perjudicando mi imagen y mi trabajo como profesional del arte desde hace 23 años, esfuerzo que me ha llevado a estar en la colección de la Casa Real Española, importantes coleccionistas y Museos en el mundo que también se ven afectados por estas falsas declaraciones publicadas.

En consecuencia a tales hechos, exijo de inmediato una restitución de mi imagen en el mismo medio y con la amplitud del reportaje dedicado al estafador sr. Lauryssens, hablando en seriedad de mi trabajo artístico a lo largo de estos 23 años o publicando esta carta ligada a su artículo.

De no ser así, mis abogados podrían emprender las acciones legales pertinentes por el ejercicio de prensa irresponsable por la publicación de un reportaje con declaratorias falsas y por daños a mi trayectoria artística profesional poniendo en riesgo mi futuro como creador y mi sustento de vida.

Manel Pujol Baladas.

Articulos en ABC

“Un Salvador Dalí más falso que Judas” de Manuel de la Fuente

“El hombre que sabía (o inventaba) demasiado” de Manuel de la Fuente

“EL Dalí verdadero se defiende” de Irene G. Varas

El libro:”Dalí y yo. Una historia surrealista”. De Stan Lauryssens(Ediciones B)

De la serie Meditación X (2011)Mixta, collage y óleo / madera122 x 122 cm Mixta, collage y óleo / madera (De su WEB)


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