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Me gustaría ser Maga
para borrar tu tiempo
y mi distancia
y fabricar un mundo
en el que la felicidad
sea el despertar de cada día
y no un sueño.
14 Lunes may 2012
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Me gustaría ser Maga
para borrar tu tiempo
y mi distancia
y fabricar un mundo
en el que la felicidad
sea el despertar de cada día
y no un sueño.
01 Jueves mar 2012
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Busco un gesto en tu mirada
Y en tus ojos se me enreda la vida
Creí haber encontrado ese milagro
De nacerme cada día en tu deseo
Descansar el vacío en tus manos de hombre
Y decirte una palabra eterna
En este sueño de invierno largo
En el que tiene que existir un lugar
Para el amor que te debo.
27 Lunes feb 2012
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No me digas nunca más
no puede ser.
He llegado hasta ti
para romper el silencio que me separa del mundo
y no acepto otra cosa,
sólo tu cuerpo rendido
sin contratos, firmas
ni letra pequeña.
He esperado tantos años
para mudarme a tus ojos
y vivirte sin miedo,
a conciencia,
y deshacer para siempre las maletas
mientras te acaricio la espalda.
13 Lunes sep 2010
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Antes de ir a dormir, antes de que mi cuerpo busque un escondite para cobijarse del frío en las horas oscuras, antes de que mis piernas se alarguen tanto tanto que crucen el mar para tocar en tu puerta y tú les des la bienvenida como a unos amigos que esperas con ilusión, antes de que la luna me cierre los ojos y el sueño sea mi canción de cuna, te quiero hablar. Hablarte de lo mucho que te extraño, de lo mucho que te quiero, de tantos besos que me debes, de que me sabe dulce tu recuerdo. Decirte que el día ha sido bueno, algo mejor que ayer, que hoy en la mañana el café me salió rico y las tostadas casi también y que el rostro del espejo dijo que me veía guapa y afuera había dejado de llover…..
Hoy en la oficina pensé en todo y en nada, en ti a ratos, en mí apenas, en Diego que descubre a las niñas, en Celia que quiere aprender a volar, en ese coche rojo que frena en la calle, en ellos, en nosotros, en todos, en nadie en particular.
Y así el día serpenteando de hora en hora salta, se acaba, se va.
Yo también iré apagando las estrellas una a una, soplando beso a beso, buscando el mar….
Buenas noches. Duerme.
Bien.
27 Jueves may 2010
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Ayer busqué mariposas
para repoblarte el alma
y darle alas a la ilusión.
18 Martes may 2010
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Que no me puedes querer ya lo sé,
pero ámame, llévame siempre muy dentro de ti
y, después, olvídame.
Apártame, si es necesario, de tu respirar cotidiano
y ven a mí sólo cuando
te acuerdes de que me amas.
Ven a decírmelo,
aunque sea sin palabras.
13 Jueves may 2010
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Hoy está lloviendo y los ojos nerudianos que me miran parecen dos palomas oceánicas. El día, viudo de luz, invita al recogimiento y, entre libro y libro, el café y las tostadas marcan el ritmo cotidiano de este fragmento de existencia. Entre la sonrisa y el gesto melancólico, espejo de un mundo mojado, busco palabras que sirvan de paraguas a la incertidumbre del tiempo y la distancia.
Me levanto de la ausencia y busco lo entrañable al calor de mi príncipe indio que ahora duerme, ofreciendo a la vida y a los sueños la belleza de su frente oscura. Color querido de las aceitunas, olor de arcilla que resiste a la forma, libertad forjada en el norte y sur de su cuerpo, desnudo a la indolencia.
Llueve hacia fuera y el rocío manso se despereza en nuestra casa, protegido por el regazo en el que acunamos la ilusión. Llueve y podría llorar, pero no quiero. Podría pensar en la muerte galopando sobre tumbas que esperan la esperanza, podría acordarme del rapto de tantas sonrisas asesinadas, pero no quiero. No, hoy no quiero pensar. Sólo deseo oír la dulce cadencia de las caricias detenidas sobre el rostro presente del que yace a mi lado. Sentir el rudo golpe en la harina del hombre que hace pan y pactar un encuentro con los pájaros en este amanecer del color de la ceniza. Cautivos del embrujo de la vida, los silencios escriben telegramas de amor en las paredes. Toca la torre el cielo y también las seis de la mañana. El alba peina los flecos de la noche y se retiran las estrellas a la trastienda de la madrugada. Llueve sobre el viento. Juegan los suspiros a las damas en el claroscuro de los despertares y las sombras cantan himnos en los patios gatunos donde la solidaridad cuelga olvidada. Sí iré a recogerla para cubrir las tristezas de esperanza.
Hoy no quiero más que revolcarme en esta intensidad que me abraza y regalaros, si pudiera, la luna envuelta en mi beso.
09 Domingo may 2010
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Yo no quiero más llave
que la que me da
el paraíso de tus ojos,
la cancela oculta de tu voluntad de hombre
abriéndome a la vida.
No quiero más cielo tampoco
que el de encontrar cada noche
tu beso absoluto con el mío,
la húmeda caricia
como pasaporte para el futuro.
En definitiva sólo quiero
encontrar en tus brazos
la certeza de una ilusión eterna.
09 Jueves abr 2009
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Eres una isla soñada
En el centro del océano
Donde las olas militan
En tu andar de hombre honesto.
Yo te encontré en otro mar
Pez rotundo respirando sin agua
Y te llevé en mis sueños
De espuma desbocada.
Me has dado el rumbo
De tu existencia entregada
Las velas hinchadas
Al abrazo del tiempo
Y en tu amor de deseo salado
He aprendido que el mar
Es más que un sueño.
18 Jueves sep 2008
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Estaba arrojada al combate de tus ojos, en la fecundidad de una tierra de esperanza. Asomada a tu frente poseía la certeza del futuro sin tregua, aquel que tus pasos anhelaban construir en el abismo de la vida. Levantó la mirada de la página y recordó imágenes vividas tiempo atrás cuando todavía florecía la adolescencia a la salida de aulas y conciertos, en la ilusión clandestina. Nada parecido había vuelto a ocurrirle desde que te descubrió jugando a mecer las olas en una lágrima sin límites. En el espacio que debía hacer suyo reconoció tus palabras desvistiéndola de inocencia. Un amor furtivo doblaba ahora la esquina del recuerdo y le asaltaba el grito de tu boca. Entonces pensó que no eran necesarias más palabras de rendición porque ya se había entregado sin condiciones al viento de tu noche.
Amanecía al otro lado del silencio y el alba esquivaba las rejas para inundar su pequeño secreto. Oía la vida en la frontera de su cuerpo y supo, un día más, que debía perderse en el olvido. Y, sin embargo, amar la vida por encima de todo fue el último pensamiento en cruzar su frente antes de sentir la violencia sobre su piel. La página era una interrogación insistente y recordó el gesto de tu discurso cuando iniciabas el trayecto hacia la afirmación radical de tu historia. En tus ojos brillaba la consigna nunca herida y pintabas claveles rojos sobre las paredes de la estación.
Madrid, junio de 1989.